martes, 8 de marzo de 2011
Acto de presentación de Javier Garrido
domingo, 6 de marzo de 2011
viernes, 4 de marzo de 2011
jueves, 3 de marzo de 2011
javier garrido, candidato
sábado, 26 de febrero de 2011
viernes, 21 de enero de 2011
BENACAZÓN
NUESTRO COMPROMISO
Queremos contar contigo en la elaboración de nuestro programa electoral y te ofrecemos esta vía para que nos aportes tus ideas.
Es la hora de aunar esfuerzos y de aportar tu grano de arena para hacer de nuestro pueblo un sitio agradable para vivir. Esperamos tus sugerencias que seran publicadas si lo estimas conveniente y para la que no hace falta que aportes tus datos, puedes hacerlo anonimamente. Tambien puedes hacerlo al e-mail andalucistabnk@gmail.com
Javier Garrido
Candidato a la Alcaldía
viernes, 24 de diciembre de 2010
miércoles, 24 de noviembre de 2010
MANIFIESTO ANDALUCISTA 25-N
MANIFIESTO ANDALUCISTA CON MOTIVO DEL
DÍA INTERNACIONAL DE LA ELIMINACIÓN DE
LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER
Los andalucistas entendemos que son ineficientes los recursos para la protección e insuficiente el apoyo integral de las víctimas de violencia de género. PA+PSA consideramos que nadie puede vivir bajo la violencia y su amenaza. Pero este tipo de violencia, la violencia de género, supone algo, si cabe, más atroz.
En este año, especialmente trágico en lo que se refiere a la violencia contra las mujeres, pues hablamos de 69 mujeres muertas a manos de sus parejas, 16 de las cuales eran andaluzas, las mujeres y los hombres del Partido Andalucista y del PSA queremos mostrar nuestro total rechazo ante esta violación de los Derechos Humanos, una de las más extendida, una de las más habituales, y lamentablemente, la más silenciada.
Los andalucistas consideramos que nadie puede vivir bajo la violencia y su amenaza. Pero este tipo de violencia, la violencia de género, supone algo, si cabe, más atroz pues vivir día a día con la persona que elegiste para compartir tu vida, por amor, y poder sufrir su violencia, sus amenazas y su sentencia a muerte a manos de la persona que amas, y que debería cambiar los besos, por los hematomas que producen sus golpes; que debería de inundar tus oídos de “te quieros”, y no de insultos, gritos, y llantos en silencio, ya sea por miedo o por vergüenza, o por ambas cosas al mismo tiempo.
Por todo ello pedimos al gobierno que proporcione y asegure una protección efectiva de los derechos humanos de las mujeres, y que amplíe sus propuestas parciales, escuche a las asociaciones de mujeres y tenga en cuenta las necesidades de las mujeres para que sean acordes a la situación real. Los andalucistas llamamos la atención a la sociedad en su conjunto ante la falta de resultados y pedimos al gobierno estatal que no ceda ante los ataques partidistas por los que ha relegado la igualdad a una Secretaría de Estado eliminando el Ministerio de Igualdad.
Los andalucistas pedimos a las administraciones y jueces actuar con la debida diligencia ante la violencia de género. La falta de una legislación que aborde de manera integral la violencia machista y la protección de los derechos humanos de las mujeres hace en caer en la impunidad manifiesta gran parte de los actos de violencia contra las mujeres hasta que el resultado es tristemente inevitable.
Los andalucistas entendemos que son ineficientes los recursos para la protección e insuficiente el apoyo integral de las víctimas de violencia de género. Tristemente asistimos a la diferencia de nuestras mujeres víctimas de violencia de género en función de en qué parte del estado residan. La protección de las mujeres varía según el área geográfica donde viva, sumándose esta discriminación a la violación de los derechos humanos de las víctimas andaluzas.
Los andalucistas secundamos las peticiones de las diferentes asociaciones de mujeres, y plataformas contra la violencia de genero y exigimos al gobierno estatal y autonómico:
· adoptar una legislación especifica que asegure una respuesta integral y coordinada de las autoridades frente a la violencia de género,
· actuar con la debida diligencia en la investigación de las denuncias, la sanción de los responsables, la protección oportuna de las víctimas y la reparación de los daños sufridos,
· asignar recursos suficientes que aseguren que todas las mujeres, con independencia del área geográfica donde residan y la nacionalidad o etnia a la que pertenezcan, tengan acceso a una red de protección adecuada que les garantice seguridad, superación del ciclo de violencia vivida y asistencia letrada gratuita,
· eliminar las normas que excluyen a las mujeres inmigrantes indocumentadas del derecho a la asistencia letrada y al acceso a la red pública de protección,
· reconocer la persecución por motivos de género como causa para acceder u obtener el estatuto de refugiada.
· apoyar la iniciativa del conjunto de asociaciones de mujeres europeas de poner en marcha un Observatorio sobre Violencia de Género, que trabaje con garantías de independencia y la participación de las organizaciones de mujeres.
Andalucía, 25 de noviembre de 2010
DÍA INTERNACIONAL DE LA ELIMINACIÓN DE
LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER
Los andalucistas entendemos que son ineficientes los recursos para la protección e insuficiente el apoyo integral de las víctimas de violencia de género. PA+PSA consideramos que nadie puede vivir bajo la violencia y su amenaza. Pero este tipo de violencia, la violencia de género, supone algo, si cabe, más atroz.
En este año, especialmente trágico en lo que se refiere a la violencia contra las mujeres, pues hablamos de 69 mujeres muertas a manos de sus parejas, 16 de las cuales eran andaluzas, las mujeres y los hombres del Partido Andalucista y del PSA queremos mostrar nuestro total rechazo ante esta violación de los Derechos Humanos, una de las más extendida, una de las más habituales, y lamentablemente, la más silenciada.
Los andalucistas consideramos que nadie puede vivir bajo la violencia y su amenaza. Pero este tipo de violencia, la violencia de género, supone algo, si cabe, más atroz pues vivir día a día con la persona que elegiste para compartir tu vida, por amor, y poder sufrir su violencia, sus amenazas y su sentencia a muerte a manos de la persona que amas, y que debería cambiar los besos, por los hematomas que producen sus golpes; que debería de inundar tus oídos de “te quieros”, y no de insultos, gritos, y llantos en silencio, ya sea por miedo o por vergüenza, o por ambas cosas al mismo tiempo.
Por todo ello pedimos al gobierno que proporcione y asegure una protección efectiva de los derechos humanos de las mujeres, y que amplíe sus propuestas parciales, escuche a las asociaciones de mujeres y tenga en cuenta las necesidades de las mujeres para que sean acordes a la situación real. Los andalucistas llamamos la atención a la sociedad en su conjunto ante la falta de resultados y pedimos al gobierno estatal que no ceda ante los ataques partidistas por los que ha relegado la igualdad a una Secretaría de Estado eliminando el Ministerio de Igualdad.
Los andalucistas pedimos a las administraciones y jueces actuar con la debida diligencia ante la violencia de género. La falta de una legislación que aborde de manera integral la violencia machista y la protección de los derechos humanos de las mujeres hace en caer en la impunidad manifiesta gran parte de los actos de violencia contra las mujeres hasta que el resultado es tristemente inevitable.
Los andalucistas entendemos que son ineficientes los recursos para la protección e insuficiente el apoyo integral de las víctimas de violencia de género. Tristemente asistimos a la diferencia de nuestras mujeres víctimas de violencia de género en función de en qué parte del estado residan. La protección de las mujeres varía según el área geográfica donde viva, sumándose esta discriminación a la violación de los derechos humanos de las víctimas andaluzas.
Los andalucistas secundamos las peticiones de las diferentes asociaciones de mujeres, y plataformas contra la violencia de genero y exigimos al gobierno estatal y autonómico:
· adoptar una legislación especifica que asegure una respuesta integral y coordinada de las autoridades frente a la violencia de género,
· actuar con la debida diligencia en la investigación de las denuncias, la sanción de los responsables, la protección oportuna de las víctimas y la reparación de los daños sufridos,
· asignar recursos suficientes que aseguren que todas las mujeres, con independencia del área geográfica donde residan y la nacionalidad o etnia a la que pertenezcan, tengan acceso a una red de protección adecuada que les garantice seguridad, superación del ciclo de violencia vivida y asistencia letrada gratuita,
· eliminar las normas que excluyen a las mujeres inmigrantes indocumentadas del derecho a la asistencia letrada y al acceso a la red pública de protección,
· reconocer la persecución por motivos de género como causa para acceder u obtener el estatuto de refugiada.
· apoyar la iniciativa del conjunto de asociaciones de mujeres europeas de poner en marcha un Observatorio sobre Violencia de Género, que trabaje con garantías de independencia y la participación de las organizaciones de mujeres.
Andalucía, 25 de noviembre de 2010
sábado, 30 de octubre de 2010
viernes, 22 de octubre de 2010
MANIFIESTO ANDALUCISTA GUADALQUIVIR ANDALUZ
GUADALQUIVIR ANDALUZ
Andalucía es el paisaje vital del pueblo andaluz. Esta tierra singular tiene en la diversidad su más clara definición: tiene desiertos y nieves perpetuas, marismas, sierras y ríos.
Y tiene el Guadalquivir como uno de sus símbolos.
El Río Guadalquivir es un símbolo universal de Andalucía. El Guadalquivir representa un patrimonio natural muy importante de nuestra tierra, es el elemento central, a columna vertebral de Andalucía.
Los griegos lo llamaron Tharsis por la civilización tartésica. Los Romanos Betis por la Baetica Romana y los musulmanes, Al- wadi al- kabir, “Río Grande”.
Con una extensión de 722 kilómetros cuadrados y con una cuenca de 57.527 kilómetros cuadrados, atraviesa los territorios de Jaén, Córdoba, Sevilla y Cádiz, y discurre por numerosos pueblos y ciudades, sierras y vegas. El Guadalquivir permite el regadío en un millón de hectáreas que producen hortalizas, algodón, maíz, fresas, olivar, cítricos y otros frutales. Igualmente existen unas 35.000 hectáreas de arrozales. El Guadalquivir tiene una capacidad de embalse de 8.782 hm³. Y más de millón y medio de personas viven en sus riberas.
No son fríos datos estadísticos, son referentes vitales físicos y económicos del valor del Guadalquivir para Andalucía.
El Guadalquivir no es sólo un recurso hidráulico fundamental, sino también un símbolo que representa y articula una parte de nuestra identidad histórica como pueblo. Desde el mismo origen geológico hasta la presencia permanente del río grande en la historia; los andaluces y las andaluzas somos hijos de este símbolo totémico de agua y vida que es nuestro río. Posiblemente el Guadalquivir sea el espacio físico fundacional de nuestra nación. Otros escalan inaccesibles montañas para buscar el lugar mítico de los orígenes. Nosotras y nosotros navegamos por una historia y una identidad tan poderosa y líquida como el torrente de agua que va desde Jaén y Almería hasta la mar inmensa en Sanlúcar y Doñana.
En estos tiempos de recortes salariales y sociales, se nos anuncia otro recorte que suena a amputación de nuestra autonomía. El Tribunal Constitucional tiene decidido retirar a la Junta de Andalucía las competencias sobre el Guadalquivir.
En esta sentencia sin precedentes, el alto Tribunal decidirá que el río Guadalquivir, el que dio nombre a gran parte de nuestra historia, nuestro Río Grande que nace, discurre y desemboca en Andalucía no es andaluz. Desde un despacho frío y lejano a la sierra de Jaén donde nace nuestro río dirán que no son andaluzas las aguas que bañan las marismas de Doñana, que no es andaluz el agua que corre bajo los puentes romanos de Córdoba y Andujar. Que el arroz de los campos sevillanos no está regado por aguas andaluzas.
En el preámbulo de nuestro Estatuto de Autonomía de Andalucía, aprobado en 2007 y refrendado en referéndum por el pueblo andaluz, se expresa que Andalucía es “un territorio de gran diversidad paisajística, con importante cadenas montañosas, y con gran parte de su territorio articulado en torno y a lo largo del río Guadalquivir”
En cuanto a las competencias en la materia, el nuevo texto estatutario andaluz, en su artículo 50 atribuye a la Comunidad Autónoma de Andalucía la competencia exclusiva sobre recursos y aprovechamientos hidráulicos, canales y regadíos, cuando las aguas transcurran por Andalucía. Y el artículo 51, precepto clave ahora en discusión jurídica, atribuye a nuestra Comunidad Autónoma “la competencia exclusiva sobre las aguas de la Cuenca del Guadalquivir de las aguas que transcurren por su territorio y no afectan a otra Comunidad Autónoma, sin perjuicio de la planificación general del ciclo hidrológico, de las normas básicas sobre la protección del medio ambiente, de las obras hidráulicas de interés general, y de lo previsto en el artículo 149.1.22 de la Constitución”. El fundamento de esta atribución a Andalucía de la competencia para gestionar las aguas de nuestro río es el hecho de que la mayoría (más del 90%) de la cuenca del gran río se encuentra en territorio andaluz.
En estos días está pendiente la resolución de un recurso ante el Tribunal Constitucional interpuesto por la Junta de Extremadura basado en que el río Guadalquivir cuenta con una cuenca que se extiende en una mínima parte por Extremadura, Castilla-La Mancha y Murcia. Los magistrados del Tribunal Constitucional están debatiendo una sentencia que podría declarar inconstitucional la competencia exclusiva de Andalucía sobre nuestro río Guadalquivir, columna vertebral y seña de identidad de nuestra tierra, uno de nuestros grandes valores naturales y culturales.
Esa posible decisión negativa del alto tribunal sería un paso atrás en el camino de nuestro autogobierno. Una sentencia contraria a este artículo del Estatuto de Autonomía estaría fundada en motivos estrictamente políticos e ideológicos. Parece que tras la sentencia del Estatuto catalán, el texto andaluz no puede pasar indemne. Parece que el centralismo necesita afirmar su primacía sobre la autonomía andaluza.
¿Por qué mutilar el Estatuto andaluz? ¿Por qué el Tribunal Constitucional se presta al retroceso centralista del Estado? ¿Si el Constitucional decide arrebatarnos nuestro río, una de las más importantes señas de identidad, qué será lo próximo que nos roben? ¿Permaneceremos impasibles los andaluces y andaluzas ante este atropello?
Los andalucistas, ante el peligro, cierto, de esta mutilación y retroceso protestamos por el ataque a Andalucía y declaramos que no vamos a permitir que los símbolos andaluces y las señas de identidad sean objeto del debate político ajeno a Andalucía y de juicios políticos y partidistas.
De igual modo exigimos al resto de fuerzas políticas un pronunciamiento claro sobre este atropello, un frente común en defensa de nuestro río y una declaración conjunta inmediatamente a que se conozca la sentencia.
Exigimos al Tribunal Constitucional y resto de órganos jurisdiccionales el acatamiento íntegro y sin amputaciones políticas interesadas del Estatuto Andaluz, norma jurídica fundamental de convivencia y que marca los poderes y competencias de Andalucía y su gobierno aprobada por el pueblo andaluz en referendum
Los concejales y las concejalas andalucistas presentaran en todos los municipios andaluces sobre los que discurre el Guadalquivir mociones de apoyo a la competencia andaluza sobre el Guadalquivir e iniciaremos cuantas actuaciones políticas sean necesarias para defender la denominación y las competencias exclusivas de Andalucía sobre su río.
Andalucía, Octubre de 2010
Andalucía es el paisaje vital del pueblo andaluz. Esta tierra singular tiene en la diversidad su más clara definición: tiene desiertos y nieves perpetuas, marismas, sierras y ríos.
Y tiene el Guadalquivir como uno de sus símbolos.
El Río Guadalquivir es un símbolo universal de Andalucía. El Guadalquivir representa un patrimonio natural muy importante de nuestra tierra, es el elemento central, a columna vertebral de Andalucía.
Los griegos lo llamaron Tharsis por la civilización tartésica. Los Romanos Betis por la Baetica Romana y los musulmanes, Al- wadi al- kabir, “Río Grande”.
Con una extensión de 722 kilómetros cuadrados y con una cuenca de 57.527 kilómetros cuadrados, atraviesa los territorios de Jaén, Córdoba, Sevilla y Cádiz, y discurre por numerosos pueblos y ciudades, sierras y vegas. El Guadalquivir permite el regadío en un millón de hectáreas que producen hortalizas, algodón, maíz, fresas, olivar, cítricos y otros frutales. Igualmente existen unas 35.000 hectáreas de arrozales. El Guadalquivir tiene una capacidad de embalse de 8.782 hm³. Y más de millón y medio de personas viven en sus riberas.
No son fríos datos estadísticos, son referentes vitales físicos y económicos del valor del Guadalquivir para Andalucía.
El Guadalquivir no es sólo un recurso hidráulico fundamental, sino también un símbolo que representa y articula una parte de nuestra identidad histórica como pueblo. Desde el mismo origen geológico hasta la presencia permanente del río grande en la historia; los andaluces y las andaluzas somos hijos de este símbolo totémico de agua y vida que es nuestro río. Posiblemente el Guadalquivir sea el espacio físico fundacional de nuestra nación. Otros escalan inaccesibles montañas para buscar el lugar mítico de los orígenes. Nosotras y nosotros navegamos por una historia y una identidad tan poderosa y líquida como el torrente de agua que va desde Jaén y Almería hasta la mar inmensa en Sanlúcar y Doñana.
En estos tiempos de recortes salariales y sociales, se nos anuncia otro recorte que suena a amputación de nuestra autonomía. El Tribunal Constitucional tiene decidido retirar a la Junta de Andalucía las competencias sobre el Guadalquivir.
En esta sentencia sin precedentes, el alto Tribunal decidirá que el río Guadalquivir, el que dio nombre a gran parte de nuestra historia, nuestro Río Grande que nace, discurre y desemboca en Andalucía no es andaluz. Desde un despacho frío y lejano a la sierra de Jaén donde nace nuestro río dirán que no son andaluzas las aguas que bañan las marismas de Doñana, que no es andaluz el agua que corre bajo los puentes romanos de Córdoba y Andujar. Que el arroz de los campos sevillanos no está regado por aguas andaluzas.
En el preámbulo de nuestro Estatuto de Autonomía de Andalucía, aprobado en 2007 y refrendado en referéndum por el pueblo andaluz, se expresa que Andalucía es “un territorio de gran diversidad paisajística, con importante cadenas montañosas, y con gran parte de su territorio articulado en torno y a lo largo del río Guadalquivir”
En cuanto a las competencias en la materia, el nuevo texto estatutario andaluz, en su artículo 50 atribuye a la Comunidad Autónoma de Andalucía la competencia exclusiva sobre recursos y aprovechamientos hidráulicos, canales y regadíos, cuando las aguas transcurran por Andalucía. Y el artículo 51, precepto clave ahora en discusión jurídica, atribuye a nuestra Comunidad Autónoma “la competencia exclusiva sobre las aguas de la Cuenca del Guadalquivir de las aguas que transcurren por su territorio y no afectan a otra Comunidad Autónoma, sin perjuicio de la planificación general del ciclo hidrológico, de las normas básicas sobre la protección del medio ambiente, de las obras hidráulicas de interés general, y de lo previsto en el artículo 149.1.22 de la Constitución”. El fundamento de esta atribución a Andalucía de la competencia para gestionar las aguas de nuestro río es el hecho de que la mayoría (más del 90%) de la cuenca del gran río se encuentra en territorio andaluz.
En estos días está pendiente la resolución de un recurso ante el Tribunal Constitucional interpuesto por la Junta de Extremadura basado en que el río Guadalquivir cuenta con una cuenca que se extiende en una mínima parte por Extremadura, Castilla-La Mancha y Murcia. Los magistrados del Tribunal Constitucional están debatiendo una sentencia que podría declarar inconstitucional la competencia exclusiva de Andalucía sobre nuestro río Guadalquivir, columna vertebral y seña de identidad de nuestra tierra, uno de nuestros grandes valores naturales y culturales.
Esa posible decisión negativa del alto tribunal sería un paso atrás en el camino de nuestro autogobierno. Una sentencia contraria a este artículo del Estatuto de Autonomía estaría fundada en motivos estrictamente políticos e ideológicos. Parece que tras la sentencia del Estatuto catalán, el texto andaluz no puede pasar indemne. Parece que el centralismo necesita afirmar su primacía sobre la autonomía andaluza.
¿Por qué mutilar el Estatuto andaluz? ¿Por qué el Tribunal Constitucional se presta al retroceso centralista del Estado? ¿Si el Constitucional decide arrebatarnos nuestro río, una de las más importantes señas de identidad, qué será lo próximo que nos roben? ¿Permaneceremos impasibles los andaluces y andaluzas ante este atropello?
Los andalucistas, ante el peligro, cierto, de esta mutilación y retroceso protestamos por el ataque a Andalucía y declaramos que no vamos a permitir que los símbolos andaluces y las señas de identidad sean objeto del debate político ajeno a Andalucía y de juicios políticos y partidistas.
De igual modo exigimos al resto de fuerzas políticas un pronunciamiento claro sobre este atropello, un frente común en defensa de nuestro río y una declaración conjunta inmediatamente a que se conozca la sentencia.
Exigimos al Tribunal Constitucional y resto de órganos jurisdiccionales el acatamiento íntegro y sin amputaciones políticas interesadas del Estatuto Andaluz, norma jurídica fundamental de convivencia y que marca los poderes y competencias de Andalucía y su gobierno aprobada por el pueblo andaluz en referendum
Los concejales y las concejalas andalucistas presentaran en todos los municipios andaluces sobre los que discurre el Guadalquivir mociones de apoyo a la competencia andaluza sobre el Guadalquivir e iniciaremos cuantas actuaciones políticas sean necesarias para defender la denominación y las competencias exclusivas de Andalucía sobre su río.
Andalucía, Octubre de 2010
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